2. Vivir un viaje en Hiace

El nombre viene del que vehículo que se usa, que no es ni más ni menos que una Toyota «Hiace». Es uno de los cuatro medios de transporte colectivo que se pueden usar. Es un microbús de unas 16-18 plazas más espacio para la carga y banquetas que amplían el número de usuarios en caso de necesidad y que se colocan en los pasillos una vez los asientos «legales» están completos.

La Hiace enlaza los diversos pueblos con la capital y hace una triple función: llevar pasajeros, carga y hacer encargos.

Para realizar el viaje de ida debes contactar con el conductor para que te recoja y reserve tu plaza. Hay que hacerlo con antelación; mínimo el día anterior. El conductor ya te indica, aproximadamente, la hora que pasará a recogerte. El recorrido empieza muy pronto, sobre las seis de la mañana y depende si tiene que llevar pasajeros al aeropuerto o al puerto para que embarquen.

Hay también varios tipos de usuarios: los que van a comprar, los que van a vender y los que van a realizar tareas administrativas y visitar a la familia. Hay un segundo servicio que es el de mensajería y paquetería. La gente le da encargos de compras, entrega de paquetes y documentos o cosas que entregar en San Felipe. Mención especial merece la entrega de granos de maíz para que lo muelan en el único molino eléctrico que hay en la Isla.

Empieza el recorrido, como he dicho, sobre las seis de la madrugada y empieza el baile de pasajeros y mercancías. En cada parada hay una nueva colocación de personas y cargas. Empiezas a compartir compañeros de viajes, porque los bancos son corridos, con sus olores, charlas y demás; puedes acabar con un niño en las rodillas, un bulto entre las piernas e incluso algún pequeño animal, aunque yo no lo he visto todavía, aparte de una música algo fuerte, lo que produce una situación pintoresca.

Si la cosa se complica por exceso de pasajeros o carga es fácil parar un camión y traspasarle carga, sobre todo las maletas de la gente que va al aeropuerto o al barco.

El viaje termina en la plaza del mercado, que también será el punto de regreso. Todo el mundo se dispersa para hacer sus compras o menesteres. Las compras se dejan en el mismo establecimiento pues se recogen a la vuelta y no es necesario cargar con ellas.

A la hora convenida empieza el regreso. Normalmente, vuelven menos personas de las que han ido. Se va indicando dónde debe parar para recoger la compra. El conductor también hace sus paradas para recoger sus encargos. Encargos que no cobra; solamente los cobra si son encargos para revender o negociar con ellos. Es un servicio de mensajería puerta a puerta y, en muchos casos, gratuito.

Cuando todo está recogido y todos los pasajeros acomodados empieza el viaje de regreso y las consiguientes paradas para dejar pasajeros, sus mercancías y los encargos. Es el momento en que se paga por el servicio recibido. El viaje complejo Mosteiros-San Felipe-Mosteiros vale 600 ESCV (menos de 6 euros) y se recorre media isla.

Son unas dos horas de ida y otro tanto de vuelta, dependiendo de la cantidad de pasajeros, bultos y encargos que haya. La comodidad del viaje depende del lado de la isla por la que vaya haciendo el recorrido. Uno es completamente empedrado con sus correspondientes botes y ruidos, por eso debe de ser la música alta. El otro tiene un ochenta por ciento asfaltado, lo que hace un viaje más cómodo y tranquilo.

Yo he tenido el privilegio, por «gordo» y «extranjero», además de por ser de los primeros que recoge, de sentarme al lado del conductor, por lo que mi experiencia no ha sido «total» y he evitado muchas incomodidades pero, eso sí, la charla, normalmente, de la pasajera que te cuenta su vida. El primer día yo pensaba que estaba echando un sermón de la iglesia adventista, que aquí hay bastantes. Pero no, porque a veces es interrumpida por risas o comentarios.

El que venga a Cabo Verde debe vivir esta experiencia por lo menos una vez, no sólo por lo económico del viaje sino por la experiencia de vivir el día a día del caboverdiano.

Plural: 5 Comentarios Añadir valoración

  1. PILAR CIRUJANO MARIN dice:

    Me encanta esa vida tan verdadera! Cuando adelgaces… ya sabes a compartir experiencia total. Me encantan los muebles que estas haciendo con palés. Un beso y manda la luna para todos

    1. Rafael Cirujano Marín dice:

      Ayer lo intenté pero no me dejaron, creo que ser el ser amables no les deja que me ponga atrás. Veremos más adelante

  2. Mar dice:

    Je, bueno te dieron el puesto privilegiado para que cojas confianza …..
    ¡Qué bonito es cuando todo lo que uno vive es nuevo !,
    Un abrazo .

    1. Rafael Cirujano Marín dice:

      mar te debo una foto de la luna llena de Cabo Verde. Anímate a venir y a descubrir algo nuevo. Un beso

      1. Mar dice:

        Sin duda nos atreveremos, ganas ni valor nos faltan !!!!!
        Espero esa gran Luna!
        Un abrazo

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