27. El extremo del No stress

No sé si mi comentario esta semana es un poco injusto porque quizá nace un poco de una impresión personal de algunos casos que voy conociendo. También puede ser injusto porque lo miro desde una filosofía occidental de competitividad y progreso.

Partiendo del principio de que el «no stress» es una filosofía que me gusta: tranquilidad, cada cosa a su momento, no se agolpen, antes de entrar dejen salir… Pero hay momentos que esta filosofía les lleva a situación de pasotismo y, con nuestra mentalidad, llevan los diablos.

Últimamente, estoy percibiendo que esta filosofía, algunos, la llevan al extremo o, al menos en ciertas ocasiones, lo toman demasiado al pie de la letra. Esto les lleva a ser un poco pasotas con sus obligaciones, a llevarlas de una manera relajada, lo que, para nuestra mentalidad europea, nos pone un poco de los nervios.

Quizá el problema sea nuestro, no de ellos, quizá ellos tengan mejor calidad de vida, no sé. Pero esta actitud les lleva a no querer progresar, a conformarse de una manera pasiva con lo que tienen, ser un poco «providencialistas». Les lleva también a no aguantar las exigencias de un trabajo regular y más o menos exigente. Si gano ocho, para qué esforzarme en ganar diez. Son capaces de renunciar a ciertas cosas, muchas veces necesarias y otras más banales pero que les darían unas satisfacciones que normalmente no tienen, por no tener que mantener un trabajo que les garantiza unos ingresos fijos.

Las obligaciones diarias les «complican» la vida en muchas ocasiones porque les impide hacer otras cosas que para ellos, lógicamente, son más placenteras y me da la impresión de que son capaces de hasta inventar excusas para faltar a sus obligaciones diarias.

En sus trabajos empiezan con una fuerza que impresiona y, además, lo consiguen pero, poco a poco, esa fuerza se va diluyendo. Se van acomodando y, si no les das un toque de atención, puede llegar a haber problemas. Esos toques de atención les vuelven a poner las pilas. No son capaces de mantener una fuerza y tensión por ellos mismos.

Cuando les pones en situación límite y ven que van a perder los privilegios, reconocen su actitud pasota y cambian completamente. Es la política de la zanahoria, que a mí, personalmente, me desagrada.

Esta actitud, creo, es por lo que el país no progresa todo lo que debiera. No hay una cultura del esfuerzo por avanzar y mejorar. No digo que lleguen a nuestros niveles de estrés y competitividad pero sí un afán de subir un peldaño en calidad de vida aunque esto suponga un esfuerzo. No se les pide metas inalcanzables pero sí subir un escalón, entre otras cosas para que los «listos» no se aprovechen de ellos. Es un pequeño esfuerzo para que puedan darse esos caprichos que tanto les gustan, que tengan la satisfacción que, gracias a su esfuerzo, hacen cosas que antes no podían. Aunque sea, simplemente, mejorar su nivel de alimentación, cosas simples.

No sé si he generalizado más de la cuenta. Además, tengo un cierto pudor por haber invadido, con mis reflexiones y generalización, una forma de ser. No sé si tengo derecho a pedirles que cambien para, según mi criterio, mejorar su calidad de vida. No tengo certeza que el esfuerzo les garantice ser más felices. En fin, no sé si cambiar su filosofía de vida y llevarla a una visión más occidental les haría subir un peldaño en muchos aspectos de la vida.

Igual con el paso del tiempo llego a comprender que tienen más razones para vivir así y que el acomodarse a su ritmo y «calidad» de trabajo les da más satisfacciones que el trabajar más «duro» para conseguir cierto bienestar y darse unos caprichos.

Plural: 2 Comentarios Añadir valoración

  1. PILAR CIRUJANO MARIN dice:

    Con el paso de los años cada vez entiendo menos de todo. Hay veces que me parece una marcianada la vida que me he montado. Disfruto más viendo resbalar las gotas de lluvia en un cristal una tras otra.
    En busca de lo que nos haga felices y mejor sin estrés.
    Me encantan tus escritos. Besos

  2. Mar dice:

    No es injusto, es reflexivo.
    Yo siento que todo es relativo y subjetivo . Para uno puede ser conformismo para otro vivir en momento sin más , no necesitar otra cosa .
    Me gustan estas entradas por que me hacen replantear muchas cosas y darme cuenta de que no existe la verdad , la forma correcta de nada .
    Y eso me encanta .
    Gracias, muchas gracias

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